Sobre como corrige Dios en el Antiguo Testamento y en el Nuevo

 

26 de noviembre de 2018

Padre Horacio: 

Abusando de su generosidad quiero consultarle otro tema. Estoy leyendo mas detenidamente el antiguo testamento y me encuentro sobre todo en el Pentateuco con que Dios corregía a su pueblo cuando este desobedecía o se desviaba del camino de forma casi inmediata y contundente y mantenía su castigo hasta que el pueblo volvía a la obediencia. Se pueden ver castigo que hoy parecen tremendos. Incluso la ley decía que algunas faltas, como norma, eran castigadas con la muerte para extirpar el mal de la sociedad.

Por supuesto que en el medio de la historia hay un hecho trascendental que es la venida de Jesucristo que con su muerte y resurrección deja saldada las faltas y desobediencias de la humanidad. Pero desde nuestra ignorancia podría parecer que la acción de Dios hoy es diferente, menos rigurosa, que con la antigua alianza. ¿Cómo se debe comprender esto?

Otra vez muchas gracias y ya estoy trabajando para publicar estas consultas.

Carlos. AMGD

 

Repuesta del Padre Horacio

En el Antiguo Testamento Dios hace alianza de parentesco con  los Patriarcas. Y como pariente les promete cosas de este mundo, hijos y tierra para alimentarlos. Pero Él es el pariente, el Go’el y es necesario que le den su lugar y se den el suyo. Si se salen de su lugar los entrega a manos de sus enemigos hasta que se arrepientan y vuelvan a vincularse. Pero siempre los bienes de la Antigua Alianza son de este mundo y para esta vida. Pero la Antigua Alianza, no diviniza al pueblo elegido.

En el Nuevo Testamento, Dios se hace hombre para divinizarnos, es decir introducirnos como miembros plenos en el Gran Nosotros Trinitario que empieza a ser ahora divino-humano. Porque el Verbo se hace humano para divinizar a la humanidad (la que sea haga discípula y sea engendrada con vida divina). De ese modo se restablece la imagen plena y a mayor semejanza que posibilita las bodas entre el Verbo y la  Iglesia, que es la humanidad divinizada por la fe, esperanza y caridad, virtudes teologales infundidas por el Espíritu Santo (Señor y dador de Vida).

Así que ahora el procedimiento que sigue el Esposo con la novia humana en trámite de divinización  es el que se ve en el Apocalipsis en las cartas a las siete Iglesias. En todas ellas hay reproches y alabanzas y correcciones y premios. El modo de relacionarse es ahora esponsal, como de marido divino que corrige a la esposa y la elogia para transfigurarla y divinizarla y hacerla hermosa y sin tacha a sus divinos ojos.

Si en el Génesis “no convenía que el ser humano fuese uno solo ” sino que  se necesitaba a la mujer para que fuera. junto con el varón, un solo NOSOTROS formado por dos diversos pero unidos en uno, Esto sucedía para que fueran — siendo un solo NOSOTROS, resultante de la unión de dos personas — , imagen y semejanza del Nosotros trinitario que existe entre los Tres, pero en particular del Nosotros del Verbo y de la Rúaj (Esp. Sto.) El Verbo es el conocimiento y la Rúaj es amor del  Padre. Son dos personas unidas en un solo NOSOTROS, de las cuales el varón y la mujer, unidos en uno solo por la unión esponsal deberían ser algo así como la foto terrena.  

Después del pecado y la caída, y de la restauración progresiva por la gracia de los sacramentos, ese proceso de divinización implica una transformación por purificación y sublimación. De ahí los reproches y elogios del Esposo a las siete Iglesias. (Apocalipsis Cap. 2 y 3).

Esas siete Iglesias son a la vez,  siete etapas históricas de la iglesia, como siete tipos de imperfección y perfección, reproche y alabanza que se dan en todas y cada una de las etapas. Pero parece evidente que la séptima es la nuestra. Sobre esto tiene un libro escrito Federico Mihura Seeber que te recomiendo conseguir y leer, para ubicarte. Se titula “De Prophetia”. Es también el tipo de Iglesia que se describe protestantizada en el librito “Proceso de protestantización…” Lo titularon “… de la Iglesia y la cultura”. Pero el título debió ser “del catolicismo…”

Un abrazo. Padre Horacio.

 

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